¿Por qué el medio rural?
Para nosotros Comunicar tiene el sentido de ayudar a que las personas logremos entender el mundo y asà tratar de que sea cada vez mejor. Todas las luchas que son necesarias para esto pueden hacerse desde el medio rural y las cosas que creemos que merecen la pena y que hay que poner en valor, también están aquÃ. No hace falta irse muy lejos para esto. El planeta Pandora de la famosa pelÃcula Avatar está aquà mismo, el valor de la cultura, de la biodiversidad, los saberes de la tierra, el patrimonio oral o la felicidad compartida. El medio rural es el gran desconocido, olvidado, incomprendido y por todo ello injustamente tratado... como ves, hay mucho que comunicar.
Habláis, hablamos, de conceptos que a veces parecen vacÃos... ¿Qué queda del Desarrollo Sostenible?.
El Desarrollo Sostenible significa pensar y actuar en términos económicos, sociales y ambientales. Creo que la cultura ha de ocupar un espacio transversal en todo ello. Si como paÃs o sociedad queremos tener algo de esperanza de vida no creo que nos quede más remedio que entender lo que esto significa y realizar muchos ajustes en nuestra forma de hacer. Hay quienes se lo están tomando en serio y hasta donde aciertan a entender son coherentes, en ellos estos conceptos sà tienen sentido.
Pero hay quienes pervierten el término, lo vacÃan de contenido y lo usan como una excusa para seguir haciéndolo tan mal como hasta ahora. Eso es ser un poco tramposo. La sostenibilidad social, especialmente en el ámbito rural, es lo que menos peso ocupa en los discursos, en los proyectos y en las atenciones. Y probablemente, las mejoras en los ámbitos económicos y ambientales no tienen futuro ni sentido sin una transformación en la concepción social.
¿Cómo mejorarÃas la toma de decisiones, la participación de los vecinos?
Desde las instituciones se tiene que motivar a la población hacia las acciones y además ser permeables a sus iniciativas. Y los vecinos tenemos que asumir la responsabilidad que nos atañe de trabajar y ser capaces de tomar las riendas de nuestro presente y de nuestro futuro.
Hemos de creer en nuestra capacidad de hacer cosas, impulsar acciones, tomar decisiones. Muchas veces no somos conscientes de esa responsabilidad, esperamos que nos vengan con la varita mágica. También es verdad que, en ocasiones, cuando sà lo somos y actuamos responsablemente, nos encontramos con la impotencia y el muro de las administraciones. Quizá falta engrasar los mecanismos, ajustar las velocidades y las energÃas, cuidar a las personas para que no se quemen en el proceso y ser constantes. Tenemos que exigir nuestro sitio y asumir.
Si no nos pensamos y nos organizamos, los que tienen las cosas claras y los intereses más elaborados se imponen fácilmente sobre los demás. Hay pequeñas experiencias donde podemos ver que funciona. Iniciativas en las que hemos de fijarnos. Creer en la participación y saber además que, cuando funciona, es una gran fuente de alegrÃa.
¿Qué hacemos para luchar con el despoblamiento?
A mi me gusta más hablar de revitalización del medio rural, veo en esta idea un avance.
Si sólo nos fijamos en la foto triste del abandono, como sociedad estamos muy cortos de miras. Esa estampa tiene unas causas y unas consecuencias muy graves, oculta además a las personas y a los colectivos que han vivido en el medio rural peleando toda su vida: si los invisibilizamos estamos cometiendo una gran injusticia.
Si nos vamos a quedar con la atención fijada en esa foto de la inmovilidad yo lo harÃa sólo para pedir responsabilidades. Como eso nos hace ponernos a la defensiva prefiero contemplarlo desde la idea del vaso medio lleno y fijarme en las personas, experiencias y situaciones que nos van a dar impulso para avanzar. Hay que ser conscientes de por qué hemos llegado a esta situación para dar pasos, para reforzar lo que se está haciendo y seguir avanzando. Tenemos que dibujar el futuro que queremos para el pueblo, los que vivimos en él principalmente, y después hacer consciente a la sociedad de que nosotros somos una parte esencial dentro de ella aludiendo al desarrollo sostenible que explicábamos antes.
Hay una sensación de que los pueblos se mueren...
El medio rural tiene un componente muy fuerte de cultura tradicional, formas especificas de vida, unas condiciones, un contexto y es también mucho más. Como cualquier ente que vive y evoluciona, hay cosas que iremos perdiendo y otras en las que iremos ganando. Estamos en un proceso de cambio y lo importante es que seamos conscientes de lo que elegimos. Y que no cambiemos por nada cosas que nos han servido. Hay gente que ha mirado a la forma de ser y trabajar de sus abuelos y está haciéndolo ahora mejor que sus padres.
Se transforma una forma de vida relacionada con una actividad económica y eso no significa que se muera todo el medio rural. El arado lo cambiamos por el tractor y ahora tenemos también el ordenador. Y hay quienes quieren seguir en el pueblo o venir al él y que prefieren hacer otras cosas diferentes. El medio rural era diverso y puede seguir siéndolo. Lo que importa es que mantengamos la esencia, que no perdamos la alegrÃa, la participación y los procesos de decisión.
Veo que podemos mantener nuestra forma de relacionarnos con la tierra y la vida, mantener la identidad, la cultura y vivir en el presente, en tiempo que nos ha tocado vivir. Otra cosa es que seamos capaces de escapar de la nada que nos amenaza, no sólo a los pueblos. Estamos insertos en una sociedad en crisis, como todos, vivamos en un lado u otro,corremos el riesgo de sucumbir; por eso desde el medio rural podemos aportar pistas para afrontar esta época, para buscar soluciones, tenemos cosas que decir.
¿Cómo tratan los periodistas al Medio Rural?
La mayorÃa mal, pero como hace la sociedad, en general.
Para comunicar el pueblo hay que venir a él con los ojos limpios. Y no buscando algo que ya no existe, que pasó hace tiempo o anécdotas que se han inventado en las redacciones. Miran sólo a una parte. No escuchan, no se dejan guiar y además tienen mucha prisa. Los periodistas, en el medio rural, tenemos que entender más de lo que vemos, sentirlo, respetarlo y quererlo.
Vengo de Segovia de un encuentro de comunicación para el medio el rural. Comentábamos que, a los medios les ha dado ahora por hablar ahora de pueblos abandonados y de la despoblación en la forma simplista que comentábamos antes. El medio rural encaja mal en las estadÃsticas porque está hecho de personas y su influencia puede provocar grandes cambios. Los pueblos abandonados que hay respecto a los que funcionan y tienen futuro son anecdóticos. Pero esta idea del pueblo que se muere conecta muy bien con el prejuicio de una mayorÃa y con los esquemas mentales de muchos, también con los de los propios pueblos, especialmente con los de los que se fueron. Desde la comunicación tenemos la responsabilidad de mostrar los ejemplos positivos que necesitamos para continuar creyendo en esto, dejar que la gente hable, se exprese y reivindique.
¿ Cómo te sitúas como mujer en el medio rural?
Sujeta a la lucha histórica de las mujeres, reivindicando mi libertad para decidir lo que quiero ser y cómo serlo, independientemente de mi género. No me gusta que me cataloguen por ser mujer y menos que me cuelguen los san benitos con los que desde las ciudades se ha castigado a los pueblos. Hay quien todavÃa trata de forma desigual a las mujeres y también a los habitantes de los pueblos. En cambiar lo primero vamos más avanzados que en lo segundo.
La mujer rural tradicional ha trabajado en el campo, ha cuidado y sostenido familia y pueblo y eso no se ha visibilizado debidamente. Hubo un tiempo muy duro en el que se tuvo que resistir al machismo, al franquismo, al integrismo y al centralismo. En la ciudad esos males estaban más difusos pero en el pueblo se notaban más. Afortunadamente hemos podido romper con esa rigidez. Ahora nos queda romper con la incomprensión social del medio rural y la estructura rÃgida que nos colocan desde fuera.
Reivindico que soy una mujer joven, activa, inquieta, con una empresa, quizá algún dÃa con familia, que vivo en el pueblo y que necesito lo que todas las mujeres de mis caracterÃsticas y alguna cosa más debido a las peculiaridades del pueblo: demando internet tan potente o mejor que el que tienen en la ciudad, porque es mi vÃa de comunicación esencial, las otras vÃas necesitan también un repaso, pero también cultura, transporte público, servicios, ocio... El gasto público no tiene que concentrarse siempre en los mismos sitios y es necesario que se reparta en cosas necesarias.
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